Después de todo el trabajo de "investigación" que había realizado para hacer el álbum de mi yayo, llegó el gran día. No os penséis que el álbum lo tenía terminado mucho antes del cumpleaños de mi yayo... no, somos españoles y hay que dejar algo de emoción...
Había conseguido un montón de fotos con dedicatorias preciosas, me habían llamado por teléfono actores como Gemma Cuervo, Juan Diego, Jaime Blanch, Sazatornil, Jesús Castejón, Mary Paz Pondal, María Fernanda D'Ocón... Creo que la cosa al final salió mucho mejor de lo que nos podíamos haber imaginado ninguno.
El domingo trabajaba todo el día... así que ese día lo tenía perdido. El lunes tenía examen de alemán de la escuela de idiomas... al que no me presenté porque necesitaba ese tiempo para terminar el álbum de mi yayito... además aprovechaba que mi yayo estaba en diálisis y podía hacerlo sin peligro. Pero mi yayo volvió de diálisis y tuve que esconder el álbum y esperar a que se fuera a dormir, que aproveché para terminarlo, ¡hasta la una y media de la madrugada!
A la mañana siguiente nos levantamos todos a las siete, porque mi padre trabajaba y queríamos estar todos presentes al darle el regalo. Mi yayo se levantó y dijo que tenía sueño y que después de abrir el regalo (que él desconocía) se iba a dormir otra vez.
Mi yayo tenía varios regalos, uno de ellos (el móvil) lo sabía, el disco lo suponía y el álbum lo desconocía. Pusimos la cámara de video a grabar, era un acontecimiento que no nos podíamos perder. Mi yayo se empezó a mosquear cuando entró en el salón y vió la cámara de video en el trípode. Le dije que era porque quería grabar cuando le diésemos el móvil, que era raro que a una persona de 81 años le regalaran un móvil con bluetooth.
Primero le dimos el móvil, que era como el mío y ya sabía usarlo, después el disco que le hizo mucha ilusión y que decía "ya sabía yo que me lo ibáis a regalar, si es que os conozco..." Lo que no sabía era el regalo que venía después.
Mi yayo se emocionó muchísimo, tuvo que quitarse las gafas para secarse las lágrimas en varias ocasiones y no hacía más que repetir "¿cómo habéis conseguido esto? Es el mejor regalo que me han hecho en la vida". Después a todo el mundo que le llamó para felicitarle, le contaba su regalo, olvidándose siempre del móvil y del disco... sólo hablaba de su álbum...
Por la noche María Fernanda D'Ocón le llamó para felicitarle y se volvió a emocionar.
Creo que era la primera vez que mi yayo ha reconocido que lloró de emoción, porque otras veces siempre es algo que se le metía en los ojos... ya sabemos que las plumas de mis pájaros son muy traicioneras... jeje... Creo que ese día lloramos todos al ver emocionado a mi yayo. Mereció la pena todo el trabajo que costó hacerlo.

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