En diciembre de este año vinieron a Logroño Pedro Osinaga, Joaquín Kremel y (su mujer) Julia Torres. Como ya os he comentado antes, Joaquín y Julia me ayudaron muchísimo localizando actores, así que estaba en deuda con ellos. Fuimos a ver la obra, era justo antes del puente de la Inmaculada y yo había cambiado el día con una compañera de prácticas para ir al teatro. En ese momento estaba haciendo prácticas en las Bodegas Ontañón, junto con Raquel, lo que me permitió librar sin problemas.
La obra estuvo muy bien, también era de humor y centrada en la diferente forma de ver la vida de dos hombres que, por diferentes motivos, tienen que compartir piso. Uno es un ligón empedernido (Osinaga) y el otro es un amito de su casa y un sentimental (Kremel). La difícil convivencia que llevan a cabo muestra de una forma simpática lo difícil que es compaginar formas de vida tan distintas.
Una vez terminada la obra, fuimos a saludarles. Estuvimos un rato hablando con ellos y mi yayo recordaba junto con ellos su paso por su teatro. A Pedro Osinaga también le saludamos, pero con Joaquín y Julia estuvimos más tiempo, puesto que yo ya llevaba meses en contacto con ellos, y había sufrido conmigo, desde la distancia, toda la elaboración del álbum de recuerdos.
En septiembre vuelve Joaquín Kremel de nuevo a nuestra ciudad, a ver si no tengo ningún compromiso profesional y puedo volver a verle sobre las tablas.

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